Soy un Docente: ¿Cómo Puedo Mantener la Cordura?

Publicado por Crysta Baier el 04 mayo, 2017

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La enseñanza es un trabajo duro. Incluso si usted no es un docente-diablo, incluso si usted no tiene hijos -probablemente estaría de acuerdo en que la enseñanza es difícil. Los docentes están de pie la mayor parte del día, impartiendo lecciones mientras tienen los ojos rojos, bostezan, se pican la nariz, niños que se inclinan hacia atrás, hablan en exceso, juegan con sus dispositivos que tienen ocultos, hacen ruido con el cuerpo y más. ¿Por qué lo hacemos? Ciertamente no es por el dinero o elogios. Sin embargo, nada se compara con la sensación de un buen día de enseñanza cuando las cosas van bien, los niños responden y usted siente que ha llegado a sus estudiantes.

 

La pregunta sigue siendo: ¿Cómo mantienen la cordura los docentes?
O tal vez una mejor pregunta sería: "¿Cómo podemos mantener nuestra paciencia y resistencia semana tras semana, año tras año, sin desgastarnos o quemarnos?" Le pregunté a mis amigos docentes y pudo reunir algunos consejos. Con suerte, estas estrategias le ayudarán a relajarse y recargarse.

  1. Planee con anticipación: Una maestra de tercer grado dijo que le gustaba invertir parte de su tiempo planeando durante toda la semana, de esta manera ella podría irse viernes y disfrutar plenamente de su fin de semana. La planificación a largo plazo y la preparación semanal la ayudan a sentirse al tanto de las cosas, de esta manera cuando ella sale el fin de semana, ella sabe que está lista para la semana siguiente. Esto reduce su estrés.
  2. Ejercicio: Muchos de mis amigos docentes, incluido yo, recurren al ejercicio para cargarse de energía. No importa lo que hagas: correr, caminar, hacer yoga, jugar en una competencia de boliche, jugar golf o levantar pesas; la actividad física ayuda a aliviar el estrés de la enseñanza. A pesar de que nos estamos moviendo todo el día, el ejercicio nos ayuda a relajarnos mental y físicamente, y es una parte importante para disminuir el estrés.
  3. Mantenga su mente activa: Seamos honestos: las mentes de los docentes están activos todo el día, concentrándose en el plan de estudios, resolución de problemas y colaboración con los compañeros. Pero necesitamos usar nuestras mentes de otras maneras cuando no estamos trabajando. Mis amigos enseñan hacer una variedad de cosas para trabajar sus mentes, tales como leer, llevar un diario, hacer crucigramas o escuchar música. Encuentre lo que le gusta y asegúrese de usar su mente de una manera más relajante y estimulante para usted.
  4. Abordar un proyecto: Los proyectos más allá de las paredes de la escuela pueden ser relajantes, nos mantienen distraídos y creativos. Remodelar una habitación en casa, organizar un armario, o crear un libro de recuerdos-lo que le interese. Incorpore su proyecto de la misma manera que los estudiantes exploran la escuela y disfrute del arte de la creatividad.
  5. Pase tiempo fuera: A veces recargamos simplemente tomando aire fresco. Tome un paseo, caminata, sentarse en su patio, hablar con sus vecinos, o simplemente salir y mirar las estrellas. La naturaleza es una fuerza calmante que puede ayudarle a reducir el estrés.
  6. Diviértase con tus compañeros de trabajo: La escuela donde enseño supera en la construcción de equipos y se divierte. En los días de servicio, nuestro director crea actividades divertidas para levantarnos y movernos, y por lo general siempre estamos sonriendo. Nosotros programamos salidas regulares donde hacemos algo fuera del horario de escuela para disfrutar de la compañía del otro. Y en la escuela, hacemos equipo para hacer cosas divertidas para motivar a los niños. Nos reímos, bailamos, jugamos, y esto nos refresca y hace que nuestro trabajo sea más divertido. Además, ¡los niños disfrutan viéndonos divertirnos también!

 

Si está en el colegio y necesita un interruptor de tensión, pruebe estas ideas: 

  1. Rompa la tensión: ¿La clase no va tan bien? ¿Los niños se ponen nerviosos? ¿Su lección está estancada? ¿Por qué no tratar de encontrar el sentido del humor? Cuente una broma, haga una pausa cerebral, baile o comparta una historia divertida. Haga todo lo que pueda para aliviar el momento, los estudiantes lo apreciarán y se sentirá mejor también.
  2. Respire: Tome una respiración profunda, luego exhale lentamente. Haga esto varias veces hasta que se sienta más tranquilo. Respire antes de responder o reaccionar exageradamente ante un estudiante o situación, o si se siente ansioso y tenso. Haga esto con los niños o durante un descanso para recuperar su compostura y reorientarse. También puede enseñar a los estudiantes a respirar para ayudar a calmarse. Es una actividad calmante fácil e inmediata.
  3. Cambie su escenario: Si tiene un día difícil, deje su aula por un minuto o dos. Encuentra una excusa para dar una vuelta por la escuela, hablar con la secretaria o ir a la biblioteca. Simplemente use unos minutos de su tiempo libre para moverse -a veces simplemente salir de su entorno por un tiempo puede ayudar a calmarse y renovarse.

 

El mensaje aquí es simple: Tómese un tiempo de su día para hacer las cosas que le gustan. La enseñanza es mucho más que un típico trabajo de tiempo completo, y podría consumir su vida si lo permite. Así que en vez de dejarse sentir abrumado por la presión de esta profesión, recuerde tener en cuenta algo de "mí". Si usted se preocupa por sí mismo y se llena, será un docentes más feliz, más sano y más relajado en el largo plazo.

 

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